Un modelo para desarmar
Por Clementina
Crisoliti y Roberto Samar
Página/12 – 0708219
Mujeres como objetos sexuales. Mujeres
madres. Mujeres cuidadoras. Mujeres junto a varones proveedores. Mujeres como
modelos de belleza.
Cuando miramos, nunca lo hacemos
desde un lugar neutro. Miramos a través de imágenes e imaginarios. Hay nudos
históricos que configuran las visibilidades y nuestras prácticas de ver. Hay
poderes hegemónicos que buscan determinar qué vemos y qué no.
El Observatorio de la Violencia
Contra las Mujeres realizó un estudio con el objetivo de conocer las
representaciones que se realizan en torno a las maternidades en revistas
semanales de mayor tirada en la Argentina. Según el estudio de un total de 124
portadas de revistas de espectáculos durante 2018, el 44% hace referencia a
temas relacionados con la maternidad en las notas: “esto da cuenta de la
estrecha vinculación que circula entre la maternidad y 'lo femenino', aun
cuando las mujeres en tapa no se encuentran necesariamente en período
gestante”. De esta manera se abona “la imagen de la mujer como incompleta hasta
la asunción de un rol reproductivo”.
Paralelamente, en el contexto
actual, también hay resistencias y visibilidades emergentes que hacen frente a
los estereotipos que siguen etiquetando a las mujeres con representaciones que
las asociación a roles, tareas y mandatos. La ola verde recorre el país como
una bandera intergeneracional que visibiliza la necesidad de que el Estado
garantice el derecho a decidir de las mujeres sobre sus cuerpos. Más de sesenta
mil mujeres de todo el país se juntan anualmente para cuestionar la sociedad
machista y patriarcal en la cual vivimos. Estas construcciones colectivas
generan muchos saldos, entre ellos visibilizar las violencias simbólicas que
fueron naturalizadas durante años. Con el grito colectivo de miles al “Ni una
menos”, otras imágenes nacen para cuestionar los regímenes de visibilidad.
En ese marco donde se cuestionan
mandatos culturales, los medios audiovisuales que ocupan posiciones dominantes
se presentan como uno de los pilares de la defensa de un modelo cultural
inequitativo: según el último Monitoreo de noticias de la Defensoría del
Público sobre los noticieros de los canales de Televisión Abierta: en los
tópicos “Deportes”, "Policiales e ´inseguridad´" y “Migrantes”, el
porcentaje de las columnistas mujeres no alcanzan al 10%. En las noticias de
“Política” y “Pueblos originarios” las mujeres no superan el 20%. En el único
tópico en el que predominan las mujeres como columnistas es en espectáculos.
Los varones se siguen imponiendo como voces autorizadas para analizar la
mayoría de las problemáticas.
Asimismo, según la investigación
“Organizaciones de medios y género”, realizada por la Asociación Civil Comunicación
para la Igualdad y difundida por la Red PAR: mientras el 64% de las personas
que estudian comunicación son mujeres, solo el 30 % de las personas que
trabajan en empresas periodísticas son mujeres.
Las publicidades también tienden
a mostrar un modelo estereotipado de mujer. La mujer indígena, trans o bien que
no responde a los modelos de belleza hegemónicos tiende a ser invisibilizada.
Pareciera que lo que se busca naturalizar es una mujer subordinada, como un objeto
a disposición de un varón.
La investigadora y docente
argentina Ana Abramowski nos propone preguntarnos por el poder que encarnan las
imágenes, nos interpela a prestar “atención al poder y los efectos de las
imágenes en los espectadores”. A través de ellas, sin advertirlo siquiera,
nuestras miradas son educadas. La transformación de la sociedad también
necesita desarmar imágenes y miradas.
* Licenciada en Comunicación
Social (UNLP) y docente del ISFD Nº 13
** Licenciado en Comunicación
Social (UNLZ) y docente de la UNRN
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