Análisis de textos periodísticos. La aventura de descubrir



Periodismo Interpretativo y Crítico
Prof. Lic. Gustavo Rosa

Análisis de textos periodísticos: la aventura de descubrir
Este trabajo tiene como primer objetivo proponer un recorrido para descubrir cómo los textos periodísticos de opinión, a través de los espacios vacíos que deja el autor, dicen mucho más de lo que parece. Editoriales, comentarios y notas firmadas constituyen el corpus para una lectura más allá de las líneas que nuestros ojos recorrerán con el propósito de descubrir cómo se manifiestan las ideas que todo texto propone.
Un segundo objetivo que tiene este apunte es detectar la manera como se estructura y los recursos que se utilizan con el fin de aprovecharlos no sólo para una mejor comprensión del texto periodístico sino también para utilizarlos en la producción.
Antes de explicar la estrategia de análisis, es conveniente aclarar que la lectura siempre es un trabajo. Desde el título hasta la última palabra, el autor susurra ideas, generalmente a conciencia, que el lector debe contrastar con las propias. El trabajo de lectura consiste en llenar los espacios vacíos o las pistas que el autor deja en el momento de la escritura. Estos espacios vacíos pueden ser sobrentendidos, intertextualidades, ironías, referencias, palabras ajenas y demás recursos que enriquecen la lectura.
Los primeros pasos
En la primera lectura, es necesario reconocer las partes de la estructura argumentativa, tal como se explica en uno de los apuntes de la cátedra. Reconocer cómo se ordenan las ideas en un texto es el primer paso para comprender lo que propone. Desde el exordio, que nos sitúa en el tema hasta la conclusión, que es donde sintetiza lo propuesto. De esta manera, podemos comprender los razonamientos y las pruebas que utiliza el periodista para convencer al lector de su posición sobre el tema, ese juego de estrategias que es la persuasión.
Los recursos persuasivos
Además de la argumentación, las pruebas y los razonamientos los textos periodísticos utilizan una serie de recursos que los enriquecen. Muchos de ellos provienen de la literatura, lo que confirma la proximidad entre unos y otros.
Sobrentendido: es un disparador para la relación contextual. Puede ser una palabra, una expresión, un nombre, una construcción que sintetiza un hecho o una serie de hechos que evita la saturación de explicaciones. El lector competente puede completar el espacio vacío sin demasiado esfuerzo. Para un argentino, Malvinas evoca el conflicto de soberanía sobre las islas y la guerra desatada en 1982 por la dictadura. Si el texto periodístico está destinado a argentinos, el autor no necesitará explicar de qué se trata porque sabe que su lector conoce el problema. Ese es un sobrentendido histórico incorporado a la memoria colectiva. También pueden aparecen referencias a hechos recientes con impacto mediático que propone un abanico significativo a veces inasible. La causa Nisman evoca la muerte del fiscal y las operaciones políticas y judiciales que rodean el caso.
Metáfora: es un recurso que surge de una comparación en la que se elimina una de las partes. En un poema, tus ojos son azules como el mar, la metáfora será el mar de tus ojos. En un texto periodístico, la jungla de cemento, el conventillo de la política, el salario no se estira, el camino emprendido para recuperar el país son ejemplos de metáforas posibles.
Metonimia: una figura sintética que toma una parte para expresar la totalidad: todas las gargantas se unieron en un solo canto, para expresar el fervor de una multitud, donde ‘garganta’ es la parte de una persona. La gente vota con el bolsillo, donde ‘bolsillo’ es la síntesis de la situación económica del votante. Hacen falta muchos brazos para levantar el país, puede ser otro ejemplo.
Ironía: es uno de los recursos más complejos, no sólo al momento de su elaboración, sino también en su lectura. Muchos lectores no logran captar la ironía –por razones intelectuales, morales, ideológicas- y sólo toman la literalidad de la frase, lo que conduce a desvíos interpretativos. Consiste en decir lo contrario de lo que se quiere expresar con el objetivo de aportar humorismo y desafiar o provocar al lector. A veces, puede rozar el humor negro o la procacidad y sus formas son variadas. Decir, ante incendios forestales incontrolables, a los vecinos sólo les queda disfrutar del humo, puede ser un ejemplo.
Alegoría: es la representación simbólica de ideas abstractas, como la Justicia, la Muerte, la Paz. También puede entenderse como la personificación de objetos difíciles de materializar. En periodismo es muy utilizado para referirse a porciones de la sociedad que realizan una acción: “la Iglesia se reúne con el gobierno”, “el Campo reclama una devaluación”, “la Industria está preocupada”. También para expresar problemas sociales como “la pobreza avanza”, “el empleo en agonía”, “la salud está en peligro”.
Oxímoron: es una construcción que contiene ideas contradictorias, como débil fortaleza, oscuro brillo o magnífica bajeza. En periodismo de opinión, este recurso califica la situación que el autor analiza y aporta humor al texto.
Intertextualidad: es la referencia directa o indirecta a otro texto o a las declaraciones de una personalidad. Puede tomar diversas formas, como cita textual, autor o título. La palabra del otro aparece entre comillas para reforzar la posición del autor, ya sea en coincidencia o disidencia, para confirmar o refutar, como punto de partida o conclusión. Si se menciona a la personalidad, la intertextualidad se produce con toda la obra: esto parece una novela de García Márquez, ante mafias como éstas, Cópola se quedó corto. El título de una película, un libro, una canción también actúan como intertextualidades: el Cambalache de la política, Nada de esto fue un error, Sombras, nada más, Lo que el viento se llevó. El objetivo de estas intertextualidades es aportar riqueza a partir de la relación que el lector hace con esas evocaciones culturales y reforzar el clima planteado por el texto.
Interdiscursividad: es el uso de códigos ajenos o de terminología específica en un texto periodístico. En toda sociedad, coexisten grupos con ideas y formas fácilmente identificables: médicos, juristas, arquitectos, sacerdotes, raperos, deportistas, etc. En una nota de opinión, el autor toma prestado uno o más términos de esta jerga para reforzar su posición: el oficialismo inclina la cancha a su favor, el ministro tiene un as en la manga, la oposición quedó en nock out, el virus que aqueja a la sociedad, el paraíso prometido en campaña no incluía este purgatorio, etc.

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